Tu ganaste la batalla, la guerra... pero sembré sal en tus campos, agrié la leche de tus vacas, y destrocé toda posibilidad de que volvieras a ser feliz.
No me maldigas, desgraciada, pues esto no es mas que el destino que te merecías, el castigo por tu arrogancia e insensibilidad. ¿Piedad? Jamás consideraste la posibilidad de tenerla, y por eso, hoy, te hundes en la mas profunda miseria.
Pero no te rindes, ¿verdad?, seguirás persiguiéndome, buscándome allá donde te encuentres, buscando otra oportunidad para derrocarme, pero, ¿sabes qué?
Yo no camino, yo vuelo.
Yo no dependo de un suelo en el que apoyarme, de unas tierras estériles para que sacien mi hambre, ni de la aprobación de mis súbditos...
Yo lo que necesito lo tengo conmigo, en mis dos manos, dentro de mi corazón... y el en viento que impulsa mis alas a ascender cada vez más. Jamás podrás volver a arrebatarme la capacidad de ser feliz.
Yo no camino, yo vuelo.
Y desde ahí abajo, encanto, siento decirte que no eres mas que una pequeña mancha en el verde y bello paisaje que veo debajo de mi. No eres más, no significas más que eso.
Solo me queda una cosa más que decirte... GRACIAS. Gracias por una batalla digna de ser llamada así, gracias por mostrarme que no necesito bienes ni objetos materiales para ser la persona mas rica y feliz del universo. Gracias por librarme de mis ataduras... y sobre todo, gracias por seguir ahí abajo cada día, sufriendo. Haciéndome recordar, cada vez que mi vista se cruza contigo, lo afortunada y tremendamente feliz que soy, y haciéndome ascender en mi vuelo cada vez más...
Yo no camino, yo vuelo...
ResponderEliminarGenial, duro, como a mi me gusta.
me encanta el final XD te has desahogao
ResponderEliminar